Mitos de la escritura (I)
Crea tu protagonista de forma que el lector objetivo pueda identificarse con él.
Mentira podrida. Si tu lector es un contable que lidia con números durante ocho horas al día, lo último que quiere es leer la historia de un contable que lidia con números ocho horas al día. Identificación no es clonación. Quien lee una novela suele hacerlo por un motivo: evasión. Pues eso.