Mágico
Tono intenta regalar su transistor a pilas. Lo ofrece a los que se cruzan con él en la avenida, pero nadie se lo queda. Quita, idiota, que llevo prisa. No, bonito, ya tengo radio. Incluso algún empujón en silencio. Pero Tono no se da por vencido: seguirá ofreciendo su transistor porque es mágico, porque sabe que si le pides un deseo a la voz que suena por las noches te lo concederá como el genio de un cuento. Tono intenta regalar su transistor a pilas porque él no puede decidir qué pedirle a esa voz. Y eso le hace llorar.
3 comentarios
De pronto una señora se para a su lado. Está mal vestida y sucia. Tira de un carrito del supermercado repleto de cosas, rebusca y saca un libro sin tapas y se lo cambia por el transistor. Cuando se aleja, Tono está sonriendo.
Jimena
¿Un libro mágico? :)
Joaquín Bernal
Todos los son, ¿no?. Pues este…más.
Jimena