La maldición de Pachelbel
Tengo debilidad por la unión de música e ingenio. Seguramente es ese el motivo de que sea hincha de Les Luthiers, por ejemplo. Rob Paravonian es el humilde y ufano mozalbete que os presento en este vídeo. Guitarra en ristre, este joven ameniza las veladas de los ágapes universitarios, con gracejo y buen humor. Es una prueba más de esa tesis que afirma que sentido del humor e inteligencia suelen ir de la mano.
5 comentarios
Ahhh como me gusta ese video!!!
Maelmori
:-DDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
Berna
Es que, como dicen por otros lares, it's funny because it's true.
Corría el año 1990 y yo cursaba el desaparecido COU. Era la época de los cortes de pelo con escalón y de los Milli Vanilli. Fue por entonces cuando aprendí a tocar la guitarra gracias a las explicaciones de mi amiga Raquel. Nos escapábamos los lunes por la tarde al Moto Club, durante la hora de Biología, para tomarnos un café con hielo y evitar el tostón que trataba siempre de endosarnos un tal Manolo, a la sazón biólogo y profesor bisoño.
En la parte interior de la contraportada del libro de Biología anoté, con sus correspondientes Esquemas de Punto Gordo®, los primeros acordes que Raquel me enseñó: do mayor, la menor, fa mayor y sol mayor. Para practicar, el "Déjame" de los Secretos. O bien: sol mayor, mi menor, do mayor y re mayor, que venían a ser lo mismo pero con la ventaja de que no aparecía el fa mayor, aquel acorde diabólico que costaba tanto hacer que sonara bien. Con un poco de práctica, incluso ese fa mayor empezó a sonar a trulirulín trulirulín en lugar de bruf bruf.
Con esos cuatro acordes podías acompañar cuarenta o cincuenta canciones pop-rock y ser la alegría de la huerta en reuniones sociales y veladas alrededor del fuego. Eso sin exagerar. Exagerando, un millon doscientas cuarenta y dos mil ciento dos tonadas. En el piano, una de las primeras cositas que aprendí a tocar fue precisamente el Canon en re mayor, de manera que ya conocía, aunque fuese de oídas, al amigo Pachelbel. En realidad, no era un piano sino un teclado Yamaha, y si ponías el 78, "string ensemble", incluso parecía que sabías tocar.
Fueron esas tardes en el Moto Club las que me hicieron caer en la cuenta de que cuando sonaba una de los Secretos en la guitarra, el buen Johann estaba por allí rondando.
Joaquín Bernal
Pero eso cuentalo en el post, hombre!
Que yo poner videos de youtube y echarme unas buenas risas sé, pero tocar cuatro acordes en guitarra y dos de piano es para mi un misterio insoluble!!
Maelmori
Qué bueno!!!
Flor