Cuatácora » Diálogos para besugos

29 de diciembre de 2007

Diálogos para besugos

Un pequeño ejercicio: consideremos un mismo diálogo en las dos versiones siguientes.

Versión 1:

Martín dobló con cuidado la servilleta de papel y la dejó sobre la mesa. Cecilia seguía con la mirada clavada en el libro que había estado leyendo durante la cena. Martín carraspeó.

—El sábado vienen a cenar Tomás y Cristina.

—¿Cuándo los hemos invitado? —preguntó sin levantar la vista.

—Esta mañana. Me he encontrado con Tomás en la gasolinera.

Cecilia gruñó. Tomás bajó con la punta de los dedos el libro de ella unos centímetros.

—Espero que no te importe.

Ella dejó el libro sobre la mesa.

—Pues sí me importa. Me hubiese gustado opinar al respecto.

—Ya lo sé. —Tomás se encogió de hombros—. Bueno, puedo llamar y contarles alguna excusa.

—De eso nada. Quedaríamos fatal.

—¿Con ellos? No creo.

—Saben perfectamente que no los soporto. Y estoy convencida de que es algo mutuo.

Versión 2:

Martín dobló con cuidado la servilleta de papel y la dejó sobre la mesa. Cecilia seguía con la mirada clavada en el libro que había estado leyendo durante la cena. Martín carraspeó.

—El sábado vienen a cenar Tomás y Cristina.

—Vaya, me hago mayor, porque no recuerdo cuando los invité. Debe ser Alzheimer —dijo ella sin levantar la vista.

—Me he encontrado con Tomás esta mañana en la gasolinera.

—Seguro que se ha invitado él mismo.

Tomás bajó con la punta de los dedos el libro de ella unos centímetros.

—Espero que no te importe.

Ella dejó el libro sobre la mesa.

—Tomás, ¿recuerdas nuestro trato? ¿Aquel sobre consultarnos antes de planear reuniones con amigos?

—Puedo llamar y contarles alguna excusa.

—Genial. —Cecilia suspiró—. Tendré que escaparme del trabajo para ir a comprar algo especial. Justo mañana, que es día de inventario.

—Son mis amigos, Cecilia.

—A ver cómo acierta una con gente tan sibarita.

—¿Qué dices? Tomás y Cristina son muy normales.

—Son un par de esnobs. Y no los soporto, aunque creo que es algo mutuo.

¿Cuál de las dos versiones funciona mejor? ¿Por qué? Luego os cuento mi opinión en los comentarios, pero antes quisiera saber la vuestra sin que os influya mi explicación de la técnica aplicada.

19 comentarios

Me gusta más la segunda, por la acidez. La primera sólo se salvaría si aparecieran zombis o Godzilla, y no es el caso.

Seleucus

#1 • 30/12/2007 - 14:30

Pues la segunda, evidentemente. Un ejercicio parecido proponía James N. Frey en su "How to Write a Damn Good Novel". No sabría citarte ahora de memoria, pero recuerdo que él decía que los personajes tienen que funcionar siempre al 100%. Que lo que digan tiene que ser lo más inteligente que podrían decir y que los diálogos siempre deberían responder a tres preguntas que ahora no recuerdo pero que te citaré cuando llegue a casa :P A ver si coincidimos en las opiniones.

Fer

#2 • 30/12/2007 - 16:14

Me ha gustado más la segunda.

No tengo ni idea del tema, pero supongo que las conversaciones humanas nunca son tan "lineales" como la primera.

Cuéntanos, por favor.

Aquiles

#3 • 30/12/2007 - 19:25

Admito que tal vez se me haya ido la mano en los ejemplos, Seleucus :)

Si no recuerdo mal, Frey hablaba de cuatro preguntas que uno puede hacerle a cada línea de diálogo, Fer. ¿Hay conflicto? ¿Cae en el tópico? ¿Se puede decir de forma indirecta? ¿Es el texto todo lo inteligente y pintoresco posible? El problema con estas preguntas, al menos para mí, es que sirven perfectamente para la revisión, pero ofrecen poca ayuda durante la composición. Es complicado tenerlas presentes y mantener también en la cabeza el contenido del diálogo que pretendemos escribir. Es un malabarismo difícil, y cuando escribo diálogo prefiero tener la atención puesta sobre la conversación en sí misma.

Aquiles ha afinado bastante en la identificación de la técnica que pretendía probar.

En la versión 1 cada pregunta se responde justo a continuación, resultando un diálogo lineal y perfectamente ordenado por turnos. Es decir: un personaje pregunta, el otro responde a esa pregunta, el primero hace un comentario sobre la respuesta, el segundo opina sobre el comentario… El resultado es bastante lineal. Es como el tenis.

Durante la escritura de la versión 2, la única directriz que he tratado de seguir es «los personajes nunca responden de forma directa». Como resultado, hablan de forma más ácida, como decía Seleucus, porque uno se ve obligado a decir lo mismo sin decirlo, es decir, sin caer en el tópico. Otra consecuencia es que los diálogos suenan algo más naturales, porque en las conversaciones reales a menudo los interlocutores hablan cada uno de cosas distintas, o de una misma cosa pero con enfoques totalmente opuestos. Mi teoría es que ese es uno de los motivos de las discusiones, je.

La versión 2 sería como dos personajes, uno al lado del otro, jugando al frontón. De vez en cuando, hacen que se crucen las pelotas para intercambiarlas, pero en esencia va cada uno a lo suyo (de esta idea proviene el título de la anotación).

Si os fijáis, en las dos versiones que os proponía se ofrece la misma información sobre la hipotética trama y las mismas pistas sobre los personajes, pero en la segunda los personajes aparecen más vivos. O tal vez sea whisful thinking, qué se yo.

En resumen, que he descubierto que un buen truco durante la escritura de diálogos es tener en mente la idea «nunca responder de forma directa». A mí me funciona.

¿Cómo lo véis?

Joaquín Bernal

#4 • 30/12/2007 - 20:53

Wow! me gusta, lo tendré también en mente. Y, sí, es cierto. Lo de las preguntas de Frey lo tenía en mente para la revisión, una vez que los diálogos ya estaban escritos. ¡Veo que compartimos lecturas!

Fer

#5 • 30/12/2007 - 21:29

Yo no lo tendré "en mente". Lo tendré "en frese". ¡Jajajajaja! Perdón…

Seleucus

#6 • 31/12/2007 - 11:28

:DDDDDDDDD

Joaquín Bernal

#7 • 31/12/2007 - 19:45

Hola de nuevo. Me alegra haber acertado -a quién no :) - aunque los ejemplos lo dejaban todo muy claro.

Estoy intentado escribir un diálogo para un cuento y me cuesta horrores, así que todos los consejos son bienvenidos.

¡Muchas gracias por compartir estas cosas!

Aquiles

#8 • 1/1/2008 - 18:41

Mi opinión puede ser tomada como una meada fuera del tiesto pero bueno, alea jacta est…¿Por qué no evitamos los dialógos al escribir? Yo creo que por mucho que no contestemos directamente a las preguntas un diálogo escrito NUNCA ES NATURAL, o al menos esa sensación me queda…La frase escrita no puede reproducir el lenguaje hablado, porque no está viva ( Louis Ferdinand Céline Dixit). Igual que una foto no es igual al original. Yo creo que el camino no es buscar una "naturalidad" inalcanzable e incluso inútil.

Mutawakil bin al Farsi

#9 • 3/1/2008 - 13:24

O sea, Raymond Carver al paredón.

A mí, qué quieres, me gusta más la primera. Deja más terreno al lector. Los silencios dicen más que según que frases. La segunda versión pretende explicar demasiadas cosas. Por lo demás, nunca me creeré un personaje que diga "Vaya, me hago mayor, porque no recuerdo cuando los invité. Debe ser Alzheimer"; bueno, ni me lo creeré ni le dejaré entrar en mi casa.
En el segundo diálogo veo demasiada información. Excesiva para seguir bien el hilo del conflicto.
Y acabo: son dos diálogos distintos, sí, y también son distintas las parejas: la primera lleva ya bastante años a cuestas, son más inteligentes y se conocen (y se odian bien); la segunda me da pena; seguro que pillan la cena en Carrefour. Pero cómo alguien puede decir "Tomás, ¿recuerdas nuestro trato? ¿Aquel sobre consultarnos antes de planear reuniones con amigos?". Eso es ideología adolescente.
Coincido con TODOS en que el segundo es más real en el sentido de que refleja mejor la realidad, cómo hablamos —mal que nos pese— en nuestra vida cotidiana. Pero una cosa es la realidad y otra —muy distinta— la literatura. Si para hacer literatura nos bastara con reflejar la realidad, no haríamos poesía, haríamos realidad. Crónicas a lo sumo.
Lo mismo vale para el cine: "Los alemanes iban de gris y tú ibas de azul" no lo ha dicho nadie en la realidad, pero eso no quita que sea una de las frases más hermosas, poéticas y tremendamente reales que jamás se hayan pronunciado.
Ay, el espejo de Stendhal.

tocapelotas

#10 • 3/1/2008 - 13:42

Estoy de acuerdo con "tocapelotas". En la primera versión hay elegancia, contención, elipsis. En la segunda hay vulgaridad, vulgaridad, pseudorealismo. Si buscamos un realismo extremo nos salimos del arte. Y no entramos en la vida. Y ahora, un par de citas:

(A propósito de cierta literatura "realista") "En cuanto a esa grande y cada día mayor escuela de novelista para quienes el sol sale todos los días por el East End, sólo se puede decir que encuentran la vida cruda y la dejan sin hacer."

"Los personajes de estas obras hablan en el escenario lo mismo que hablarían fuera de él; ni aspiran a nada ni aspiran la hache […] Y sin embargo, ¡qué aburridas son las obras! No consiguen producir ni siquiera esa impresión de realidad que persiguen y que es su única razón de ser. Como método, el realismo es un completo fracaso."
Oscar Wilde, of course.

augustbecker

#11 • 3/1/2008 - 16:58

Muchas gracias por vuestros comentarios.

Después de leeros, me he acabado de convencer que la técnica que comentaba me puede resultar útil. Tocapelotas ha dado en el clavo: la idea de que sólo se debe aspirar a escribir literatura me produce una ligera urticaria. Mi pretensión es escribir historias, no obras literarias. Y creo firmemente que ambos son objetivos igual de válidos.

Mi intención es escribir historias sobre el tipo de gente que pilla la cena en el Carrefour, gente que discute como han oído hacerlo en Salsa rosa (de esa que dice que «todas las opiniones son respetables», o que «eso es incierto», un suponer), gente que bien podrían ser tus vecinos, los mismos que compran huevas de lumpo y palitos de cangrejo para la cena de Nochebuena, en Eroski, claro, porque estaban de oferta, los que se preocupan porque el pequeño se ha emperrado en tener unas Nike pero no pueden permitirse el despilfarro, sobre el del quinto, que te saluda en el ascensor con aliento de Soberano. Para hacer literatura y decir frases bonitas (ejem) ya están De Prada y Janer. Y no parece que les vaya mal.

Si tengo que elegir entre arte e historia, elegiré historia. Siempre.

Joaquín Bernal

#12 • 3/1/2008 - 20:13

Pero hombre, Joaquín, entiendo que no te guste Juan Manuel de Prada, pero ponerlo a la subaltura infrahumana de la Janer… es como comparar a los Accept con los Judas Priest.

Seleucus

#13 • 3/1/2008 - 23:12

Ha sido por venganza, Seleucus. Venganza contra los que ponen a Stephen King a la misma altura que Dan Brown. Es como comparar Las Grecas con Camela, tú sabes.

Joaquín Bernal

#14 • 3/1/2008 - 23:34

Al margen de que ,sinceramente, no me parece que el Prada escriba especialmente bien (no es más que un cursi que se deja las pestañas buscando palabras raras en el diccionario para parecer culto, si llegamos a un punto en el que nos da igual escribir bien o mal y sólo cuenta la historia, yo me apeo. Un arte sin pretensiones estéticas ya no es arte sino mero entretenimiento ( y lo que es peor, negocio). Estoy totalmente de acuerdo con Augustbecker. Si sólo nos interesa contar historias, la solución es fácil: el periodismo. No quiero ofender, pero a mí todo esto de "prefiero la historia a la literatura" etc me huele un poco al "no están maduras" de la zorra que no alcanzaba las uvas en la fábula de Samaniego…
Por otro lado, si tu intención es escribir historias sobre el tipo de gente que pilla la cena en el Carrefour,no se como te las vas a apañar para cumplir con el presupuesto ( que tú mismo te has fijado) de que "lo que digan tiene que ser lo más inteligente que podrían decir ". Aclaremonos: ¿queremos historias de honrados patanes de andar por casa o diálogos profundos y pleins d'esprit, que diría un gabacho?

Mutawakil bin al farsi

#15 • 4/1/2008 - 9:40

Supongo que quien está por encima es Stephen King, que hizo cosas buenas en su momento…

Seleucus

#16 • 4/1/2008 - 11:32

Me quedo con la primera, la segunda es más exasperante, a esa zorra yo me la cargaba.

Vaya, me parece que la segunda ha tenido un efecto mayor en mi después de todo.

Pero, me sigue gustando más la primera (creo)

rojobilbao

#17 • 4/1/2008 - 12:11

Vaya, llegué tarde. Los razonamientos tecnico-teóricos los dejo aparte, no porque no me gusten los ya expuestos sino por falta de argumentos. :-)

Me convence más el primero. Admito que el segundo es más elaborado y tiene más matices. No creo que los dos ofrezcan la misma información, ni mucho menos: en el segundo son sus amigos, de él; ella piensa que son snobs, se nos sugieren trabajos y tedios (inventario…).

El primero es más sencillo y redondo, en mi modesta opinión. De hecho, creo que corresponderían a dos (formas diferentes de contar) historias.

Juan

#18 • 8/1/2008 - 1:25

Me gusta mas la primera. Sin detalles superfluos, clara y al grano. Mas seria, sin usar palabras como esnobs (snobs). Me da la idea de un escrito mas castellano, y no un algo traducido de otro idioma. Suena mas literaria, como un dialogo que viene de un libro de un escritor famoso.

En fin, la primera. Perdona mi castellano. Siempre ha sido muy malo (hijo de españoles, nacido en America), pero ahora esta peor. En eso te envidio grandemente, Joaquin.

David Collantes

#19 • 11/1/2008 - 13:37

Si una idea no es absurda al principio, entonces no merece la pena.

Albert Einstein