Cariño
Una mujer empuja un carrito. Sobre él, una niña que debe rondar los diez meses protesta en un idioma propio, pidiendo bajarse. A pesar de las correas y los cierres de seguridad a prueba de niños, consigue deslizar una pierna fuera de la sujección y girarse por completo sobre el carro. Coloca la barbilla sobre el borde del respaldo y se agarra con las dos manos. Mira a su madre. La mujer le sonríe, la recoloca y le ajusta las correas. Mientras lo hace, le habla con voz cantarina. Cuánto te quiero, corazón mío, pero qué guapa es mi niña.